Discurso de cierre de la I Conferencia Internacional sobre Determinantes Sociales de la Salud

Compañeros y Compañeras que han hecho posible este espacio de fraternidad y resistencia para que la salud sea un derecho de todas y todos,

Podría iniciar este discurso de clausura sólo diciendo que sí… que hemos logrado la meta de la conferencia: aumentar el conocimiento académico en torno a los determinantes sociales de la salud en Mozambique. Sin embargo, en este momento, y después de tres días juntos, creo que debo ser sincera con ustedes.

Sí, amigos y amigas, hemos logrado esta meta.

Nunca antes se había abierto un espacio de esta magnitud en Mozambique. Un espacio para debatir la salud como un derecho, debatir todos los aspectos sociales, de participación, económicos, ambientales, etc. Un espacio para reclamar salud para todas y todos. Un espacio liderado por los movimientos sociales nacionales e internacionales. De hecho, y si me equivoco, pueden corregirme, no conozco otra conferencia similar que haya podido realizarse en la región hasta la fecha.

Pero, en realidad, esta no era la única meta, ni la más importante.

El verdadero objetivo de estar aquí era, de hecho, seguir alimentando nuestro sueño de construir un mundo mejor. En un país como Mozambique, en el cual la fuerza de la realidad muchas veces oprime nuestro corazón, necesitábamos echar combustible a nuestros sueños, a nuestra fuerza, a nuestra iniciativa, en definitiva… a nuestra capacidad de seguir luchando por la salud del pueblo.

Durante la preparación de este evento, y especialmente durante estos tres días, hemos sentido que no estamos solos en esta lucha.

Me quedo muy emocionada de contar con todos y cada uno de ustedes, movimientos sociales, universidades, trabajadores del Ministerio de Salud que han estado colaborando con nosotros...

Y creo que cada uno de nosotros ha encontrado aquí compañeros y compañeras con quienes seguirá trabajando y creando alianzas: de hecho, es siempre un momento de claridad, libertad y madurez, ese instante en que nos despertamos sabiendo con quienes podemos caminar en la vida.

En este país, en muchas ocasiones, nos han hecho sentir que el diseño de las políticas sociales y de salud no es nuestra responsabilidad. Al parecer son otros quienes deben decir qué es mejor para nuestra salud, qué se debe o no se debe hacer.

Gobiernos, donantes y poderosos han tenido, hasta ahora, el monopolio de la salud en este país y nos han “consultado” (entre comillas) a veces.

¿Quién en esta sala no sintió alguna vez que fue invitado a un encuentro sólo para marcar la “x” de la presencia de la “sociedad civil” y así validar un espacio de poder, en que en realidad estaba siendo limitada nuestra opinión?

No voy a decir que estoy sorprendido, ni triste ... pero de hecho, muchas personas se quedaron perplejas al saber que agencias de las Naciones Unidas, la propia OMS, grandes donantes, fondos globales, entidades con responsabilidad en las políticas públicas, y podría seguir con una larga lista, no participaron en esta I Conferencia Internacional sobre Determinantes Sociales de la Salud celebrada en el país...

Sin embargo, seguimos diciendo a todos aquellos que quieren defender la salud como derecho que van a tener la puerta abierta para trabajar con nosotros, siempre que quieran colaborar de igual a igual. El tren está en marcha, los movimientos sociales no se detienen.

No sé ustedes, más creo que ya ha llegado el momento de dejar de pedir permiso, de llamar a las puertas de los supuestos expertos y esperar una respuesta para poder tomar el liderazgo de nuestra salud. Es momento para dar un paso adelante, porque, simplemente, sabemos lo que queremos y cómo hacerlo: queremos una salud pública de calidad, queremos salud para todas y todos y queremos ser los protagonistas.

Deseo sinceramente que estos tres días hayan ayudado a alimentar la pasión, la ilusión y la voluntad, no sólo de resistir, sino también de avanzar y ganar día tras día más terreno y más espacio.

Queremos ser la voz de nuestra salud.

Queridos amigos y amigas, creo que no somos parientes cercanos... pero si alguno de ustedes es capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, entonces somos socios y esto es lo que más importa.

¡Muchas gracias!

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